Semana del 13 de Marzo, que nos espera.


El conjunto de datos macroeconómicos publicados en Estados Unidos en las últimas horas dan fe de que la economía va tomando tracción dándole una inédita certeza a la Reserva Federal (FED) para que no sólo suba la tasa de política monetaria en otros 25 puntos base, (hacia 1%) este próximo miércoles 15 de marzo, sino que también pueda plantear más alzas de tasa frente a la publicación del presupuesto nacional que planteará el gobierno de Trump, el cual contempla un mayor gasto en defensa e infraestructura, evento que también se llevará a cabo en la semana.

A medida que los inversionistas van internalizando la posibilidad de otras dos alzas adicionales en la tasa de instancia por parte de la FED en las reuniones de junio y septiembre, los índices han perdido altura promediando una caída de -0.4% en la semana dejando al S&P 500 rotando en 2,372 puntos levemente por debajo del nivel de resistencia de 2,375 puntos. Entre tanto la tasa a 10 años se movió rápidamente al alza hacia 2.58%, sumando 18 puntos base en lo que vamos del mes, tras que la economía estadounidense generase 235 mil nuevos empleos en el mes de febrero y QUE la tasa de desempleo cediese hacia 4.7% nuevamente corroborando el robusto mercado laboral que se viene forjando entrando al año nuevo.

Sin embargo, el ajuste en los portfolios de inversión vino de un recorte generalizado en el precio del petróleo conjuntamente con el resto de los commodities arrastrando con ello mercados commodity dependientes que se ven directamente afectados por la caída en dichos precios. Es así que el petróleo cedió casi -9% en la semana permitiendo que el precio del petróleo rompa el piso de la banda de US$50 el barril que había fijado la OPEP con el resto de sus socios mientras que el precio del cobre, aún con huelgas en las principales productoras del metal rojo a nivel mundial como son las mineras Escondida (Chile) y Cerro Verde (Perú), cedió casi -6% cerrando la semana en US$2.57 la libra. Esto, para algunos inversionistas, era de esperarse ya que el diferencial de tasas de interés entre Estados Unidos y el resto del mundo tenderá a ampliarse en lo que resta del año haciendo que flujos salgan hacia la economía estadounidense en pos de aquel retorno más alto. Aquello inmediatamente apreciaría el dólar y posteriormente encarecería en términos relativos el precio de los commodities teniendo por ende un impacto directo sobre la demanda de dichos bienes.

Es bajo esta cuasi certeza que el escenario base entrando a la recta final del primer trimestre implicaría flujos hacia el mercado estadounidense en pos de tasas más altas y un recorte en los países emergentes, algo que se dejó sentir tras que, por ejemplo, el mercado brasileño bajó -3% en la semana arrastrado por la recomposición en los portfolios de inversión. Finalmente, en el ámbito político la Presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, fue destituida de su cargo tras acusaciones de corrupción dejando el gobierno en manos de un interinato que tendrá 60 días para llamar a elecciones.

Esta semana girará en torno a las decisiones de los bancos centrales de Estados Unidos, Japón y el Reino Unido. Por el lado estadounidense el dato de empleo certificó que la discusión monetaria será la de calendarizar el resto de las alzas de tasa para el año 2017, quedando todos a la espera de los datos de inflación al productor e inflación general antes de la decisión de la FED y posterior intervención de su Presidenta, Janet Yellen, el siguiente miércoles. Posterior a ello se conocerán datos del sector inmobiliario y la producción industrial, sector que se habría visto afectado por la apreciación del dólar a nivel mundial. Por el lado político el gobierno de Trump estará presentando la primera lectura de su presupuesto fiscal poniendo énfasis en un incremento solido en defensa e infraestructura. Una vez conocido el plan el gobierno se asegurará de argumentar que no habrá un deterioro importante del déficit fiscal ya que el crecimiento económico compensará el mayor gasto fiscal. Adicionalmente, tras que el gobierno retirase a 46 fiscales federales el pasado viernes, el ámbito político estará una vez más tensionado a la espera de los nuevos nombramientos.

Por el lado bursátil, este viernes es Quadruple Witching, fecha en la que expiran todos los contratos de opciones y futuros del trimestre generando, por lo general, un mayor grado de volatilidad a medida que los hedge funds van recomponiendo sus carteras para cerrar el mes de marzo. En Europa se publicarán los datos de producción industrial conjuntamente con los datos oficiales de inflación. En Japón el Banco Central estará también dictaminando política monetaria a media semana quedado todos a la espera este domingo próximo de los datos de inflación al productor y las ordenes en activos fijos. Por ahora no se estima que haya un cambio en la política monetaria, sin embargo, es de esperar que el comité se haya dividido tras que todas las lecturas de inflación pasasen a territorio positivo.

En China este lunes se publicarán los datos de producción industrial y ventas retail dando paso un par de horas después a los datos de inflación general y al por mayor de India. En el frente político continuarán las discusiones acerca del Brexit mientras que los votantes holandeses estarán eligiendo a un nuevo gobernante el próximo 15 de marzo marcando con ello el punta pie inicial del proceso electoral europeo. En aquel frente, por primera vez, las encuestas francesas le dan una real posibilidad de que la extrema derecha anti europeísta liderada por Marine Le Pen gane en la segunda ronda de mayo a medida que la oposición va perdiendo fuerza. Estos resultados, acompañados de un BCE menos predispuesto a estimular monetariamente a la región, se ha traducido en un salto en las tasas soberanas regionales dejando a la del Bund alemán de 10 años en 0.48% trepando casi 19 puntos base en cuestión de días.

Entre los datos de empleo privados ADP (298 mil), las peticiones iniciales de desempleo manteniéndose por debajo de 250 mil y una más que saludable generación de empleos en el mes de febrero (235 mil) los agentes de mercado han dado por hecho de que la FED subirá la tasa en 25 puntos (hacia 1%) esta semana y agendará, a través de su análisis de proyecciones de tasas, dos alzas más para terminar el año con una tasa de 1.50%. Por lo que el paso adicional que tendrá que administrar Yellen de aquí en más vendrá relacionado a la calendarización de las próximas alzas de tasa, siendo estas netamente dependientes de las expectativas de inflación las cuales cambiarán en función de los programas fiscales que aún faltan por conocer. Además, se está hablando de que la FED ha empezado discusiones formales acerca de disminuir gradualmente su balance ya sea porque dejan de reinvertir los cupones e intereses que está recibiendo del tesoro u otras agencias de deuda inmobiliaria, o formalmente salen a vender parte de las carteras que le ha generado ingresos extraordinarios en años recientes. Habiendo denotado aquello no nos debemos olvidar que la economía sólo se expandió 1.9% durante el cuarto trimestre del año anterior y éste primer trimestre se estima en 2.2%, por ende, puede que la conversación de recortar su portfolio de activos podría ser demasiado prematuro.

Por su parte, en la semana el Presidente del Banco Central Europeo (BCE) decidió retirar un par de palabras de su comunicado, tras que el instituto emisor decidiese mantener su política monetaria ultra expansiva, argumentando que a este punto parecería que no necesitarán todo el arsenal monetario ya que no hay un sentido de urgencia para seguir bajando estructuralmente la tasa. Esto porque la inflación se ha encumbrado hacia 2%, superando la meta inflacionaria del instituto emisor, mientras que la subyacente, aquella que excluye a los alimentos y energía, se ha centrado en 0.9%. Por ahora hay certeza que el programa de compras de €60 mil millones mensuales que rige desde abril se mantendrá hasta finales de año para luego empezar a recortarlo a través de una calendarización ordenada que ponga fin al programa a mediados del año 2018 para luego desplegar la primera alza de tasas en agosto del 2018, probabilidad que el mercado la asigna casi 68% de ocurrencia. Por su parte, en Alemania el costo laboral unitario se encumbró desde 1.9% hacia 2.5% durante el 2016 mientras que las exportaciones e importaciones del mes anterior se expandieron del orden 11.7% y 11.6%, respectivamente. Entre tanto en Francia y el Reino Unido los datos de producción industrial crecieron del orden de 1% (manteniéndose sin cambio) y 3.2% (desde 4.3%), respectivamente.

Otro dato que fue extremadamente inusual fue el de inflación en China tras que ésta se desplomase desde 2.5% hacia 0.8%. Para algunos, dicha cifra tiene que tener un error muestral, sin embargo, las autoridades han señalado que hubo una caída significativa en las lecturas relacionadas a las verduras que tuvieron una incidencia sobre el dato final. Pero he aquí donde aquello se enrarece aún más y es que la inflación al productor subió nuevamente hacia 7.8% desde 6.9% el mes anterior, ratificando de que las presiones inflacionarias van tomando raíz.

En México la inflación continuó al alza trepando hacia 4.9% mientras que la inflación subyacente también mostro un salto hacia 4.3% desde 3.8%. Por ahora se estima que el Banco Central de México subirá su tasa en otros 50 puntos base hacia 6.75%. Entre tanto el Banco Central de Perú mantuvo se tasa de instancia monetaria 4.25% aun cuando la inflación subió marginalmente desde 3.1% hacia 3.25% en el mes de febrero.

Finalmente, en relación al precio del petróleo los inventarios estadounidenses venían al alza más rápido de lo que todos estimaban dejando al inventario medido en días en 34.2 alcanzando su máximo histórico. A su vez ya algunos hedge funds venían recortando posiciones en el sector energía ya que los precios de Chevron y Exxon han cedido del orden de -6.0% y -9% en lo que vamos del año frente al aparente exceso de producción que se ha registrado tras que éste alcanzase a US$50 el barril. En las últimas horas, con el afán de evitar que el precio pierda altura, los mandatarios de energía de Arabia Saudita y Rusia públicamente declararon su intención de mantener los precios del crudo artificialmente altos tras el recorte de producción que vienen implementando desde finales del año anterior. Este mensaje acordado de manera organizada vino tras que varios medios de prensa argumentaron que los 11 países que acordaron recortes de producción junto a los de la OPEP no se estaban adhiriendo a lo acordado. Es bajo este escenario que el precio del petróleo cerró la semana en US$48.50.

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